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CINCO DIBUJOS DE LAURA RAMÍREZ PALACIO

Por Luis Caballero Martínez*


Este jueves 2 de julio Galería La Cometa en Madrid (España) inaugura la exposición "Cuatro Nombres" en la que participa nuestra compañera Laura Ramírez Palacio junto a los artistas colombianos Juan David Lozano, Adrían Gaitán y Colectivo Mangle.

Invitación a exposición colectiva.

He seguido recientemente - y he tratado de estudiar - el proceso de creación de la maravillosa serie de dibujos de Laura Ramírez Palacio titulada “Disociación”, anterior a estos cinco que ahora presenta en “Galería La Cometa” de Madrid. De mi cuaderno de notas sobre esa serie transcribo, sin mucho orden, los siguientes epígrafes: la sorprendente inmediatez de su trabajo, que parece producto de una acción fisiológica ingobernable; su estado de conciencia al dibujar, a mitad de camino entre el trance de los artistas y la habilidad de los ilusionistas; la admirable coherencia y singularidad de los resultados, en los que se mezcla lo ominoso y lo entrañable, lo desolador y lo acogedor, el terror y el humor y en todos flota un inagotable interés por entenderse, tanto a sí misma como a los demás. Y también tenía anotados: la inteligente selección del soporte (el papel Mylar o poliester film) que resiste los ataques de la artista con materiales diversos, raspados y borrados, hasta alcanzar - incluso maltratando el papel - su objetivo; las claves oftálmicas de esa nitidez variable de los trazos y las formas; la rica y simbólica utilización de los negros y los blancos; la portentosa capacidad para dibujar y, a la vez, para la autocrítica feroz. La serie “Disociación” encajaría muy bien en esos dibujos a los que Berger llamó “de la memoria” y en los que, dice este autor, los artistas tratan de descubrir y exorcizar recuerdos propios, inexpresables de otro modo.

Creo que estos otros cinco dibujos inauguran una etapa nueva.

Logos devorando a su hija, Mixta sobre papel mylar, 110 x 85 cm, 2020.

En “Logos devorando a su hija” aparece el terror de la desaparición física y emocional pero también el lenguaje de la intimidad infantil y la determinación de conservarlo. En “Domadora de tormentas” una de esas niñas, tan de Laura, tan discretas, tan amorosas, tan dulces y tan siniestras, cubre su rostro con una máscara que concentra una enorme energía, plena de magia y poder. En “Trasmundo” otra niña trata de encontrar el modo de caminar erguida sin ahogar los peces que tiene por manos, una alteridad oculta que ella debe conocer. “Mysterium conjunctionis” y “Vínculos luminosos” celebran (a pesar de todo) el milagro y el enigma de la existencia y de la comunicación humana.

Trasmundo, Mixta sobre papel mylar, 85 x 58cm, 2020.

Cada uno de estos dibujos trae una sorpresa, tiene un escenario diferente, un efecto distinto, en cada uno aparece un monstruo nuevo. Todos tienen una extraordinaria singularidad y coherencia, temática y estilística, y todos forman parte de un formidable mosaico de imágenes en apariencia ilimitado. Más allá de la factura impecable de estos trabajos y de su atractivo hipnotizante, hay en ellos una oportunidad única de entrar en el laberinto de una intimidad humana porque los dibujos de este tipo - sigue Berger - guardan siempre una relación profunda y única con las necesidades del artista que los hace. Son su pura autobiografía taquigrafiada.


Una variedad de fenómenos mentales, en apariencia inconexos, (sueños, fantasías, ensueños diurnos, imaginería, monólogos interiores errantes,…) definen en gran medida la singularidad y el estilo de cada ser humano y - dice Klinger - su humanidad les confiere un gran interés intrínseco: son la base y el asiento del pensamiento visual, de la imaginación y de la creatividad plástica. Al cuartel general de esta función en el cerebro se llama hoy “redes neurales por defecto” y solo unos pocos seres humanos, excepcionalmente dotados, son capaces de traer imágenes que habitan allí para que los demás podamos conocerlas y contemplarlas.

Dice un aficionado que sigue a Laura Ramírez en la red que espera la subida de cada dibujo suyo casi como la noticia más sugestiva del día. Yo lo suscribiría. Debe ser que le permite asomarse a un mundo más real que la realidad porque - dice Kingsley - “lo que NO tenemos a la vista, en general, es mas real que lo que vemos y eso es así en todos los niveles de la existencia humana”. Y todos querríamos entender lo que hay allí.



Bibliografía

  • Berger J. Sobre el dibujo. Barcelona: Gustavo Gili, 2012

  • Buckner RL, Andrews-Hanna JR, Schacter DL. The Brain´s Default Network. Ann N Y Acad Sci 2008; 1124: 1-38.

  • Heinich N. Le paradigme de l´ art contemporaine. Structures de l´ une révolution artistique. Paris: Gallimard, 2014.

  • Kingsley P. En los oscuros lugares del saber. Madrid: Atalanta, 1999

  • Klinger E. Structure and Functions of Fantasy . New York: John Wiley & sons, 1971

Información sobre la muestra “Cuatro nombres”:

Galería La Cometa

Calle San Lorenzo, 11 – Madrid, España

Apertura 2 de julio 11 A.M – 8 P.M.

*Médico psiquiatra y coleccionista.

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