PRIMERA CONFERENCIA DE PRENSA CON LA FUENTE DE PRESIDENCIA EN MÉXICO

Flor de un día, a finales del siglo XX, que retoñó en el siglo XXI.


Por Susana Rodríguez Aguilar*


La historia es de todas las ciencias la que más se acerca a la vida. En esta relación indestructible con la vida reside para la historia su debilidad y su fuerza. Hace variables sus normas, dudosa su certidumbre, pero al mismo tiempo le da su universalidad, su importancia, su gravedad.

Johan Huizinga, historiador



El registro visual y textual de las 536 conferencias de prensa del actual presidente de la república mexicana, Andrés Manuel López Obrador, con la fuente de la presidencia se dio en tiempo real -por los distintos medios de comunicación y por los medios sociodigitales- desde el 3 de diciembre del 2018 y hasta el 22 de enero del año 2021, pero se truncó la numeralia, porque dos días después -mediante un twitter- el propio primer mandatario, dijo, padecer el coronavirus Sars-Cov-2. La secuencia numérica, referida, también se vio interrumpida por la celebración de las dos navidades, el ingreso de los dos años nuevos, los días de guardar de las dos semanas santas y el día del informe de cien días; todas, fechas representativas para los mexicanos, en este período.

Foto 1: Primera conferencia de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador con integrantes de la fuente de la presidencia. AMLO estuvo acompañado en Palacio Nacional por Francisco Alfonso Durazo Montaño, secretario de la Secretaría de Seguridad Pública (tercero de derecha a izquierda); Alejandro Gertz Manero, encargado del despacho de la Procuraduría General de la República (segundo), el titular de la Secretaría de Marina, José Rafael Ojeda Durán (primero) y la secretaría de la Secretaría de Gobernación, Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila. Foto Lucía Godínez, periódico El Universal, 3 de diciembre 2018.


Las conferencias conocidas como “las mañaneras” han sentado precedente en la forma de presentar la información gubernamental a nivel nacional e incluso internacional. Tan sólo baste recordar que la conferencia más corta, la número 68, la del 11 de marzo del 2019, duró escasos 9 minutos; mientras que la más larga duró tres horas con 13 minutos, la del 11 de noviembre del año 2020. Sin olvidar que, cuando AMLO fue Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, allá en el año 2000, inició esta actividad informativa con reporteros de la fuente, pero que no tuvo tanto éxito como ahora.


Lo que se estableció en esta nueva relación con los medios de comunicación y con las redes sociales, fueron sólo “maneras distintas de convivencia, marcadas por una relación menos vertical”, como señaló en su momento Carlos Almada López; mientras que para Fernando Lerdo de Tejada, “Cada gobierno vive circunstancias concretas, las cuales lo llevan a una dinámica de comunicación particular”.[i]


Referir los comentarios de los que en su momento fueron voceros del ahora expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León, es relevante porque durante la administración del economista Zedillo (1994-2000) se realizó lo que pocos hicieron: reconocer a la prensa del interior de la República. También inició el 7 de junio de 1995, en el salón Manuel Ávila Camacho, de la residencia oficial de Los Pinos, -después de la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Periodismo- una nueva práctica que terminó por ser anulada, ante el riesgo de presentarse de forma constante frente a los medios de comunicación: celebrar conferencias de prensa con la fuente de la presidencia, así como con otros periodistas invitados.


En ese hecho inédito que duró poco más de una hora y que el propio Zedillo condujo, “los reporteros que querían preguntar levantaban la mano y él iba cediendo los turnos…Los reporteros se dieron gusto”, como escribieron Elena Gallegos y Emilio Lomas para el periódico La Jornada; y a pregunta expresa, respecto a ¿qué tan bien o mal se ejerce la libertad de expresión en México? Ernesto Zedillo respondió que “todos los días la disfrutamos, la gozamos y a veces la sufrimos” y, tras manifestarse tolerante frente a este derecho, estableció que éste no se puede normar.


El periodista Eduardo Ruiz Healy, de Radio Fórmula comentó que esa conferencia era un “albur”, debido a que podría afectar al representante del Poder Ejecutivo, pero también “es el mejor camino para que el Presidente esté en constante contacto con la opinión pública. ¿Por qué la decisión? ¿Van a seguir cuando los tiempos sean difíciles, que es cuando a veces se recluyen los jefes de gobierno?”.


Zedillo se dijo esperanzado para que “los tiempos no estén más difíciles que ahora. No me eche la sal”, tras admitir su intención de seguir convocando a los representantes de los medios, para fortalecer “el escrutinio por parte de los ciudadanos hacia el gobierno […] Algunas veces no nos saldrán muy bien las cosas a mí o a ustedes, pero juntos vamos a ir aprendiendo y ojalá que todos hagamos el mejor esfuerzo para que esto se finque como una sólida tradición de nuestra vida política y para ustedes de su vida como informadores”.[ii] La acción terminó por ser flor de un día.


Aunque los avances en materia de libertad de expresión fueron inevitables, como lo señaló ese 7 de junio de 1995, el periodista que fue reconocido con el Premio Especial 1995, Benjamín Wong Castañeda:


Durante décadas la figura presidencial era intocable, igual que la del Ejército. No había espacio para el juego político ni para la libre expresión de las ideas. Hoy se puede criticar y se critica al presidente de la república mencionándolo por su nombre. El Ejército ha sido desacralizado y se logró que un general y varios oficiales que cometieron delitos fueran juzgados y castigados […] Usted ha empezado a dialogar con la radio, lo que equivale, en alguna forma, a llevar su gobierno más allá del ámbito de su despacho y de las giras de trabajo. El diálogo directo con la sociedad es una forma democrática de gobierno. Es deseable que ese diálogo sea con los diversos medios informativos, de parte suya y de sus colaboradores. Gobernar a micrófono abierto, en diálogo con la prensa es, sin duda, una forma democrática de gobernar.


Un año después y con los avances internacionales en materia de libertad de prensa, el presidente Ernesto Zedillo invitó a los medios de comunicación mexicanos para que se autorregularan,


[…] porque no es el poder público el que debe fijar las reglas de ética y de responsabilidad profesional de los mismos; sino estos los que deben determinar su autorregulación de cara a los más altos intereses de la sociedad y en beneficio de su calidad como instrumentos de la opinión pública. Los medios han ganado su libertad a fuerza de ejercerla. Es una libertad cuyos límites establece cada editor, cada concesionario, cada periodista, según sus intereses y según sus convicciones. Pretender normar la libertad de expresión entraña muchos más riesgos que beneficios.[iii]


Un elemento de cambio se dio, pero ya en el siglo XXI y con la Declaración sobre el Premio Nacional de Periodismo. El 6 de junio del año 2001, el gremio pidió la separación del gobierno de este premio para que los periodistas otorgaran ese reconocimiento a sus colegas, a través del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo AC, integrado por organismos independientes. Tan sólo, en el apartado de fotografía de prensa, el fotoperiodista Pedro Valtierra fue jurado tanto de la última emisión del premio, encabezada por el gobierno de Ernesto Zedillo, como en la nueva modalidad o digamos la primera emisión independiente de éste.


Y como parte de su oficio, años antes, correspondió al propio fotorreportero Valtierra, asistir y registrar, ese 7 de junio de 1995, la que fuera la primera conferencia de prensa con la fuente de Presidencia, en México: flor de un día con Ernesto Zedillo Ponce de León, a finales del siglo XX; que retoñó en el siglo XXI, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. Fotografía que el diario La Jornada publicó un día después, el 8 de junio de 1995.

Foto 2: Gobernar a micrófono abierto, en diálogo con la prensa, es una forma democrática de gobernar: Benjamín Wong Castañeda, periodista.

[i] Ambas argumentaciones realizadas -por los voceros, en su momento, del presidente Ernesto Zedillo-, durante el Foro Comunicación Gubernamental a Debate, realizado como una de las actividades por el 70 aniversario de la Universidad Iberoamericana, México, 8 de mayo de 2013, http://70aniversario.ibero.mx/?cat=7&paged=5 (consulta: 31 de enero 2021). [ii] Durante la conferencia para medios de Ernesto Zedillo Ponce de León, en el salón Manuel Ávila Camacho, de la residencia oficial de Los Pinos, México, 7 de junio de 1995.

[iii] Declaración realizada por el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, durante la que sería la última conmemoración presidencial del Día de la Libertad de Expresión y Prensa, México, 7 de junio de 1996.


*Susana ha ejercido la docencia, el periodismo y la investigación histórica; la UNAM le reconoce con Mención Honorífica los grados de licenciatura en Periodismo y Comunicación Colectiva, así como de maestría y doctorado en Historia. También es pasante en la Especialidad en Derecho de la Información por la UNAM. Algunos de sus materiales pueden encontrarse en: ResearchGate y aquí, en el blog de la Red de Estudios Visuales Latinoamericanos (ReVLaT).

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